-Casi nueve años al frente de “Te doy mi palabra” y parece que los oyentes le están dando la suya…
-Sí, estoy muy contenta, pero lo que importa son los resultados de final de temporada. Con el EGM lo que importa es la tendencia y no lo puntual de cada trimestre, porque el próximo nos puede ser desfavorable. Hay que ser cauto y trabajar igual o más que antes.
-En la TV nadie sabe la fórmula del éxito de un programa. ¿Cuál es la suya en la radio?
-Yo siempre trabajo de la misma forma, dando todo y trabajando mucho, intentando pensar en temas que no hayamos tratado, personajes que no hayamos entrevistado y darle vueltas a los temas que son de actualidad para aflorar informaciones que puedan interesar a los oyentes. Busco siempre superarnos a nosotros mismos, pues el adversario soy yo misma, no quiero acomodarme, no me gusta la rutina y no sé otra manera de trabajar. El EGM cuenta para la casa y para mi claro, pero mi forma de trabajar es la misma y no depende de él.
“La gente ya no se cree a los políticos”
-Esta temporada incorporó a Javier Gurruchaga, que les ha abandonado ahora por sus compromisos, pero un clásico como Sánchez Dragó sigue tirando del carro…
-Dragó continúa porque funciona muy bien. Hacemos un tandem diferente, es una tertulia atípica, ni siquiera me atrevo a llamarla así porque no tengo tertulia, es el momento Dragó-Gemio, como me dijo un oyente. Yo me permito decirle cosas que piensa mucha gente, con las que se identifica una parte de la audiencia, y él las encaja muy bien y nos lo pasamos bien, aunque a veces me amenace con dejar el micrófono si seguía hablando de un tema.
-¿La clave puede ser que se ha alejado de los políticos?
-Nos hemos alejado de los políticos y quizás eso ha influido para el éxito, porque nuestros oyentes dicen que no se los creen y no les aportan nada. Preferismos voces más independientes y expertos y apostar por temas sociales que importen a la gente, algo que ya haciamos antes de la crisis. Nos gusta estar muy cerca de la gente, ir lo mismo a comedores sociales que a centros de menores. Es algo que a algunos se les olvida hacer.
-Cuando se es la segunda en una franja horaria, ¿se mira más hacia delante o hacia detrás para evitar que alguien la supere?
-A mi no me gusta ser la segunda en nada, soy muy competitiva, pero si vemos quien está en el primer lugar y vemos que tiene muchos más “cañoñes”, en forma de emisoras y postes para llegar a más gente, competimos en desigualdad de condiciones. Por eso los datos de Onda Cero tienen mucho más mérito. De todas formas, yo siempre trato de superarme a mí misma, batir mi propio record y no actuar en función de lo que hacen los demás. Digamos que somos una alternativa más entretenida a lo que hacen nuestros competidores.
-Aunque usted comenzó en este medio, ¿qué le ha dado la radio que no le diera la televisión?
-Siempre me ha fascinado y ha marcado mi trayectoria profesional. Es un medio que no envejece y madura muy bien, acepta todos los retos de la tecnología con muy buena salud, porque las redes sociales son aquí muy complementarias, y que no ha degradado tanto sus contenidos como lo ha hecho la TV. Lo mismo puedes entrevistar a un filósofo que a un experto en algo durante unos minutos, algo impensable en TV. Además, su mensaje es más sereno y más profundo, porque creo que llega mejor al oyente al no haber nada que lo distraiga. No desdeñaré jamás a un medio que tiene tanta potencia y puede influir tanto en el ciudadano como la TV, al que estoy my agradecido y tiene cosas que me encantan y otras que no me gustan nada, pero para una profesional da más satisfacciones la radio, porque es más personal, en ella dependes de un técnico y cinco o seis personas cuando en un programa de TV puedes depender de 50 personas.
-Vamos, que no la echa de menos en absoluto.
-Es que yo creo que hay que vivir el presente, si no te conviertes en una persona frustrada o amargada por lo que no tienes. Hay que darle gracias a la vida por lo que tienes y más en tiempos difíciles para el periodismo, con 5 o 6.000 periodistas que se han quedado sin trabajo. Yo hago ocho horas semanales eligiendo los contenidos y con el reconocimiento de la audiencia y por ello no me puedo quejar de nada, pero si pudiera hacer en TV lo mismo que estoy haciendo en la radio lo haría, porque es un medio que también me parece fascinante. No echo de menos lo que no tengo y todo son etapas en la vida que te ayudan a crecer, ser mejores y seguir aprendiendo.
-Y a imitar a Robin Hood, ayudando a los necesitados…
-La verdad es que me siento como cuando empecé, con las mismas ganas de hacer cosas, aportar mi granito de arena en estos tiempos difíciles. Por eso en mi espacio nos hemos puesto a disposición de la gente que nos necesita, creando “Red-resistencia”, una sección en la que hacemos de puente entre los que necesitan algo y los que se lo puedan dar, con grandes resultados.
-Dicen por contra que “tenemos la TV que nos merecemos”…
-En general esa afirmación tiene algo de cierta, pero también puede ser muy injusta. La TV, la radio, los políticos, son un reflejo de la sociedad. Éstos están muy denigrados pero han sido votados. Todos tenemos la capacidad de hacer algo, de no dejarlo todo en manos de los políticos. Está muy bien ser autocrítico. La radio se ha acomodado a lo mejor un poco y se hacen cosas parecidas, y por eso trato de escapar de ahí, de no repetir lo que hacen los demás.”
“La radio da más satisfacciones que la TV a un profesional”
-Lo malo es que a los periodistas nos meten ya en el mismo saco que a los políticos…
-Los periodistas de Radio, en la última encuesta del CIS, estábamos en el quinto lugar entre las profesiones más valoradas, que es un puesto muy positivo, y como medio la Radio está muy bien vista por los ciudadanos. Cuando se quieren informar lo primero que llega es la palabra y el periodista de radio no está tan desprestigiado como el de otros medios.
-Es decir, que hay varias clases de periodismo en este país…
-Hay periodismo y espectáculo. No todo lo que se vende como periodismo lo es, hay espectáculo y negocio puro y duro. Personalmente esta profesión la entiendo como un oficio que hay que hacer con el máximo mimo y respeto al oyente, tratándolo de igual a igual y pensando que es inteligente y que sabe discernir. Hay quien cuida lo que dice y no el todo vale, algo con lo que jamás comulgaré. Hay quien se vende por la audiencia y el dinero en esta profesión, pero eso no es periodismo, es otra cosa.
-¿Qué le da más satisfacción, la radio o la Fundación que lleva su nombre para las enfermedades y distrofias neuromusculares?
-La radio es mi trabajo, lo que me da de comer a mi y a mis hijos, mi vocación y no sé hacer otra cosa. La Fundación representa a mucha gente a todas las familias que tienen una persona con una enfermedad incurable y está al servicio de todos ellos, y yo intento aportar mi granito para incentivar la investigación, en la que mucha gente tiene depositadas sus esperanzas. Las dos cosas me dan satisfacción. A través de la Fundación estoy haciendo todo lo que puedo para colaborar con este colectivo que está batante discriminado en muchos apsectos.
-¿Los españoles somos tan solidarios como dicen esos telemaratones benéficos que proliferan en navidades?
-Las estadísticas dicen todo lo contrario. Estamos muy lejos de la media Europea o de EEUU, donde a un chico para conseguir su primer trabajo le piden un currículum de voluntario. El voluntariado en esos países es muy superior a en España. Aquí somos solidarios muy puntualmente, cuando se nos pide para una catástrofe, pero luego regularmente a lo largo de los días no lo somos para nada, no nos involucramos en una causa. Hay un 44% de españoles que nunca han colaborado económicamente con una causa, con una ONG.
-Será por culpa de la crisis…
-Eso ya ocurría antes de la crisis, no está en nuestro ADN, no se favorece el mecenazgo, el estímulo fiscal para que las empresas donen más. En EEUU todo el mundo que puede organiza una fundación para dejar a los demás algo de lo que la vida le ha dado a él. El placaer de dar porque sí no está en nuestra cultura y hay mucho que hacer desde las instituciones, favoreciéndolo, y por parte de la propia sociedad.
Article source: http://www.estrelladigital.es/cultura/Isabel-Gemio-profesion-vende-dinero_0_1408659285.html