mar 122014
 

A pesar de que nació hace solo 13 años, el Parque Científico de Madrid (PCM) alberga en sus 25.000 metros cuadrados a centenares de investigadores que día a día innovan en el campo de la biomedicina y la tecnología. En poco más de una década, este centro se ha convertido en una referencia mundial de la aceleración de compañías y se ha erigido como la primera quimioincubadora de España.

«Hoy en día ya no se puede desarrollar ningún tipo de innovación lejos del usuario final. En elPCM tratamos de acercar la ciencia al mercado», explica Alejandro Arranz, director general de este centro, detrás del cual se encuentra la Fundación Parque Científico de Madrid, una organización sin ánimo de lucro fundada en 2001 a instancias de la Universidad Complutense y la Autónoma de Madrid para promover la I+D.

Hasta el momento, 315 empresas han confiado en el PCM y actualmente cuenta con 160 compañías asentadas que facturan cada año 100 millones de euros. «Aglutinamos a empresas muy singulares que se dedican a la biomedicina y la tecnología y que están aportando nuevas soluciones para mejorar en diferentes aspectos», agrega Arranz.

La organización cubre todo el período de gestación de una nueva compañía: desde la idea, hasta el desarrollo de producto y su comercialización. Para formar parte de este selecto club, las start-ups tienen que cumplir una serie de requisitos, como tener una base tecnológica y ser una spin off de alguno de sus patronos, entre los que además de las dos universidades madrileñas, se encuentran el CSIC, el Ciemat, el Instituto de Salud Carlos III o los ayuntamientos de Madrid y Tres Cantos, municipios donde el PCM tiene sus instalaciones.

Gracias a las aportaciones de estos socios y las cuotas mensuales de los emprendedores, las compañías pueden disfrutar de los laboratorios y las labores de investigación que el organismo se encarga de gestionar. «Hay un mito que dice que la investigación y el emprendimiento pueden desarrollarse en cualquier sitio, y quizás sirva para el entorno de internet, pero cuando te desenvuelves en un ambiente con laboratorios, es mejor contar con más medios y equipos como los que hay en nuestro centro», agrega Arranz.

Del PCM dependen más de 1.200 empleos directos, de los cuales más del 50% están involucrados directamente en actividades innovadoras y entre los que se encuentran algunos de los investigadores más reputados de España. «Buscamos que haya transferencia tecnológica, pero, sobre todo, que se pueda comercializar. En una organización como la nuestra también ganas visibilidad porque te respalda una marca y es más fácil entrar en contacto con el mercado y los inversores. Reduces el riesgo de exclusión», explica Arranz.

Los principales aspectos sobre los que trabajan las firmas afincadas en este enclave innovador son la medicina personalizada, la genómica para el diseño de nuevos fármacos y otros campos ligados a las ciencias de la vida. «Son actividades de mercado muy competitivas, pero en España necesitan de este tipo de incubadoras para poder ser potenciadas. Las compañías biotecnológicas españolas son una referencia mundial en su campo», añade el directivo. El éxito de plataformas como el PCM queda patente: el 87% de las empresas que han confiado en este centro, han prosperado.

Noticias Agibilis

Article source: http://www.elmundo.es/economia/2014/03/11/531e0900268e3eb92f8b4586.html

Share

Sorry, the comment form is closed at this time.