Dec 092013
 

Titulados gallegos con años de experiencia en investigación y también en docencia universitaria se marchan a Latinoamérica con ofertas de trabajo de entre uno y tres años y salarios de hasta 4.300 euros. Ante la situación en España y “la inestabilidad” para plantearse puestos de larga duración en Europa, América del Sur se está convirtiendo en una salida real para PDIs (Personal Docente Investigador) que desean dar clases en la universidad y continuar su carrera investigadora aunque esto suponga un importante paso como es iniciar una nueva vida al otro lado del océano.

Latinoamérica necesita investigadores y docentes de Educación Superior para profesionalizar sus universidades. Principalmente Brasil, Ecuador, Chile y Perú se han lanzado a la conquista de investigadores de otros países porque carecen de doctores (PhD) y de escuelas de doctorado. Investigadores gallegos ya se han ubicado en las aulas universitarias del continente americano y cuentan a FARO los pros y los contras de dedicarse a la ciencia y a la docencia en dichos países tras sus trayectorias en España y Europa. Es el caso de Mónica Cartelle, una coruñesa de 37 años cuya pasión es la Microbiología. Estaba en Inglaterra desde 2008, con varias becas Marie Curie consecutivas y, al quedarse embarazada, decidió abandonar “la inestabilidad de la carrera investigadora en Europa” y probar suerte en Ecuador. “Me enteré del programa Prometeo del país, envié el currículum y se pusieron en contacto conmigo de inmediato”, comenta Cartelle, que en la actualidad trabaja en la Facultad de Ciencias de la Salud (en Medicina) en la Escuela Superior Politécnica del Chimborazo (Riobamba). “Me han dado un puesto en la universidad de profesora de genética e inmunología, doy cursos de capacitación a docentes, dirijo tesis y además soy investigador principal, algo por lo que llevaba luchando ya algún tiempo y que gracias a Dios he logrado”, cuenta emocionada desde América.

Para Cartelle: “La situación en Europa es muy difícil. Los que ahora siguen como investigadores son aquellos que ya tuvieron su oportunidad y ya están asentados, pero para los que estamos luchando por conseguir un huequito no hay recursos. Este es el motivo por el que la gente cargada de ideas, energía e ilusión está dejando España”. Mónica sabía que había oportunidades en América del Sur. “Son economías crecientes y están invirtiendo mucho en educación. Creo que están optando por una política muy sabia ya que es lo que trae dinero de vuelta al país. Si haces que tu país sea competitivo, las farmacéuticas, estudiantes de otros países y otros agentes vendrán a ti y es una forma de recuperar tus inversiones. Esto, además de patentes, que es también una fuente importante de recursos”, argumenta esta científica gallega.

Son contratos normalmente por tres años, aunque también ofrecen estancias de seis meses o compromisos por un año, y los salarios van desde 2.200 a 4.300 euros mensuales (entre 3.000 y 6.000 dólares), en función de la categoría y del trabajo, el doble y en algunos casos hasta el triple de lo que podrían percibir logrando un puesto en España. Como anécdota, Cartelle apunta que tiene compañeros investigadores trabajando en Arabia Saudí “y alcanzan los 6.000 euros al mes”, es decir, que la retribución es más que dispar.

El Gobierno que dirige el presidente Correa informó hace unos meses de que su país necesita unos 500 profesionales “con doctorados, másteres o licenciaturas”. También Chile ha solicitado públicamente investigadores y Perú igual, ya que en la actualidad, según agentes en innovación del país, solo cuenta con 1.800 investigadores con nivel académico de doctorado (PhD). En el caso de Brasil ha lanzado un amplio programa para captar científicos, desde estancias menores para profesores visitantes hasta visitantes especiales con una vigencia de tres años y salarios que superan los 4.300 euros mensuales, además de un aporte extra para el proyecto de investigación. “Es una economía emergente, tiene mucho dinero para investigar, muchos aparatos de alta tecnología pero necesitan doctores, por eso están captando gente de universidades europeas”, cuenta un investigador consultado por este periódico que ha recibido una oferta del Gobierno de Dilma Rousseff y tantea ahora la posibilidad de dar el salto. Le ofrecen un contrato de dos años para dar clases y dirigir un grupo de investigación, pero también la opción de pasar seis meses en Brasil y seis meses en España.

El programa para científicos elaborado por el Gobierno brasileño incluye desde convocatorias para “visitas de corta, media y larga duración de profesores e investigadores que trabajen en universidades o centros tecnológicos” de un año o 15 meses, con sueldos de entre 2.150 y 2.763 euros, hasta estancias de un mes para proyectos concretos. Otra opción es para jóvenes talentos, con proyectos en Brasil de hasta 36 meses.

Noticias Agibilis

Article source: http://www.farodevigo.es/galicia/2013/12/09/profesores-gallegos-fichan-universidades/929349.html

Share

Sorry, the comment form is closed at this time.