ene 312014
 

La investigación más temida por Miguel Ángel Flores, promotor de la trágica fiesta del Madrid Arena, revela cómo el empresario y su hermano José María siguen manejando los negocios de la noche en la sombra. Tras la desgracia que costó la vida a cinco chicas ambos han aparentado estar sin dinero y haberse retirado, pero los investigadores de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Comisaría General de Policía Judicial tienen claro que no es así.

A través de un exhaustivo estudio (con algunas carencias, también hay que decirlo) de cuentas bancarias, empresas, propiedades y pinchazos telefónicos, los policías han descubierto que el empresario sigue teniendo patrimonio, no ha dejado de hacer negocios en el mundo de la noche y el ocio y que ha tenido a varias personas como posibles testaferros.

Esta pieza de investigación patrimonial la encargó el juez Eduardo López-Palop hace ya nueve meses a los especialistas en blanqueo de capitales de la Policía, y sus averiguaciones se prolongaron hasta final del verano, cuando se cerró la pieza. En los pinchazos telefónicos, donde se incluyen muchas conversaciones sobre negocios del empresario, hay también algunas alusiones al caso Madrid Arena.

La más sorprendente es ésta: “La Policía Científica ha contado 5.000 personas menos, así que bien”, le dijo a un abogado llamado Juanjo en una charla telefónica el pasado 12 de julio de 2012, ocho meses después de la tragedia. Con esto, Miguel Ángel Flores se refería al informe encargado por el juez a la Policía Científica, que efectivamente llevó ocho meses a los agentes.

Era un informe en el que se usaron complicados medios técnicos para calcular cuánta gente había realmente en la trágica fiesta, y cuya cifra es el meollo de todo el caso: el empresario tenía un aforo permitido para 10.000 personas, pero vendió cerca de 17.000 entradas. Las acusaciones particulares y algunos testigos siempre han mantenido que la cifra total se acercaría a las 20.000.

Pero, ¿qué decía el informe de la Policía Científica? Como ya publicó este periódico el pasado 9 de julio, es decir, tres días antes de la conversación grabada por los agentes, la Científica pudo contar sólo a 12.057 personas. Es cierto que los agentes hablan sólo del 72% de la superficie del Arena, por lo que casi un 30% quedó fuera del recuento, pero aun así este informe benefició considerablemente a Flores.

Y pese a este detalle, la pieza patrimonial de la UDEF desgrana muchas otras cosas interesantes. El informe detalla que Miguel Ángel Flores tenía participación en 11 empresas en abril de 2013, pero en realidad en esa fecha participaba en 18, según comprobó este periódico en el Registro Mercantil. Los agentes sí incluyen a una empresa, Pura Vida Inversiones S.L., en la que Miguel Ángel Flores cesó ese mismo mes.

Quizá el punto principal de la investigación sea la afirmación de la UDEF de que los Flores podrían estar descapitalizando Diviertt S.L. (la empresa que montó la fiesta del Arena) para eludir la responsabilidad civil. El mecanismo usado por los hermanos, según la UDEF, sería el siguiente: Diviertt S.L. vendió en abril de 2013 el 95% de sus participaciones a otra empresa, llamada Free Sensations Magic S.L. El administrador único de esta compañía es Agostinho Mandim, un hombre de Guinea Bissau al que la Policía considera un testaferro de Flores.

Testaferros

La Policía implica a Lavagni, Sattariazar y Mandim como posibles hombres de paja

Descapitalización

Los agentes sospechan que hay una maniobra para sacar el dinero de Diviertt y eludir responsabilidad civil

Pinchazos

Se interceptaron los teléfonos de los Flores durante un tiempo para descubrir si estaban ocultando cosas

A su vez, Free Sensations supuestamente inyectó dinero en Canacur S.L., la única empresa que desde hace un año importa de verdad a Flores, y que es la propietaria del gimnasio Castellana Sports en la estación de Chamartín. Es decir, Diviertt pasaría a ser de Free Sensations y ésta metería su dinero en el gimnasio, por lo que Diviertt ya no tendría capital.

“Esta operación, a juicio de los investigadores, tiene todas las características para ser una operación de compraventa ficticia, que permita a los investigados descapitalizar durante un periodo de tiempo una sociedad implicada en unos presuntos homicidios imprudentes, y que podría tener que hacer frente a responsabilidades civiles por estos hechos”, dicen los agentes de Blanqueo en su informe.

Aunque el gimnasio haya sido su principal negocio, los agentes dicen que los hermanos Flores, por una parte, estarían desvinculándose de sociedades, y por otro, buscando nuevos negocios, mientras que mantienen parte de los suyos de siempre “[…] a través de personas interpuestas o testaferros, ante la imposibilidad de dirigirlos por ellos mismos por los sucesos […]”.

Los agentes también apuntan a otros dos testaferros en el entorno de los Flores: uno es al que Flores llama su “tío”, el costarricense Francisco Lavagni Porras, y el otro, el iraní Alireza Sattariazar.

El primero, Lavagni, es titular de algunas de las más de 50 cuentas bancarias investigadas, y la Policía dice que este hombre inyectó dinero para los hermanos desde Panamá y Ecuador (como se publicó el 10 de diciembre), y que ese dinero acabó en la empresa Canacur S.L., dueña del gimnasio.

El presunto testaferro iraní, Sattariazar, que comparte cargo en la empresa Flogomía S.L. con José María Flores, realizó múltiples ingresos en efectivo una cuenta bancaria por orden de éste, y siempre por debajo de los 3.000 euros. “Esta operativa del fraccionamiento de ingresos es sospechosa y no acorde con una práctica mercantil habitual”, dice la UDEF, porque todos los ingresos de más de esa cantidad son investigados por el Sepblac (el Servicio de Prevención del Blanqueo del Banco de España).

  • Empresas. La UDEF relacionaba en abril a Miguel Ángel Flores con 11 empresas, aunque en esa fecha figuraba en 18. Su hermano José María aparecía en 5, según el Registro Mercantil.
  • Coches. Los agentes dicen en su informe que Miguel Ángel tenía dos coches, un BMW X5 y un Mercedes SL500. Su hermano tenía un BMW 320D y Diviertt S.L., un Fiat.
  • Inmuebles. Ninguno de los hermanos tiene pisos a su nombre. A nombre de sus empresas, hay cinco pisos o locales de sociedades de Miguel Ángel y cinco garajes y un piso a nombre de las de su hermano.
  • Cuentas bancarias. La Policía Judicial ha buscado cuentas bancarias en 15 entidades, y ha hallado 53, de las que se han investigado un año de movimientos, diferenciando dos periodos de antes y después del suceso del Madrid Arena.
  • 190.000 euros. De todas esas cuentas, donde figuran de alguna manera Diviertt o los Flores, se halló un saldo total de 190.876,79 E.

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Article source: http://www.elmundo.es/madrid/2014/01/30/52e9657ee2704eee588b4583.html

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