feb 132014
 

Durante décadas fue dado por perdido, pero un entomólogo estadounidense ha vuelto a encontrarlo por casualidad. Se trata de uno de los fósiles de escarabajo que el naturalista Charles Darwin recogió durante su expedición a bordo del barco británico ‘Beagle‘ (1831-1836). El Museo de Historia Natural de Londres, encargado de custodiar esta pequeña joya de la evolución, la había dado por perdida hasta que 180 años después de su llegada a Reino Unido ha vuelto a ser localizada.

El autor del ‘redescubrimiento’ es el científico estadounidense Stylianos Chatzimanoles, que se dio cuenta en 2008 de que una de las dos muestras que le prestó el museo londinense para llevar a cabo sus investigaciones era la misma que había recogido Darwin en su histórico viaje.

¿Y qué se siente al saber que esa muestra estuvo delante del ‘padre de la Teoría de Evolución’? Chatzimanoles admite a EL MUNDO que el descubrimiento le pilló por sorpresa: “Siempre es emocionante dar con una nueva especie pero no es frecuente encontrarse una nueva especie recogida por alguien tan importante como Darwin“, asegura.

Chatzimanoles, que describe las características de esta nueva especie en la revista ZooKey, ha aprovechado para homenajear a Darwin y al escritor norteamericano David Sedarsi bautizando a esta criatura con el nombre científico de Darwinilus Sedarisi. Esta especie pertenece al grupo de escarabajos rove, la familia más numerosa que se conoce y que hasta el momento está integrada por nada menos que 57. 000 especies de escarabajos.

“Accidentalmente descubrí esta nueva especie de escarabajo mientras estudiaba las muestras para otro grupo de insectos”, asegura el científico. Según detalla, tenía una morfología que no era típica en los escarabajos rove. Después, se dio cuenta de que la anatomía de este escarabajo coincidía con los apuntes que Charles Darwin hizo en su cuaderno ‘Insect Notes’, en el cual había descrito minuciosamente a 14 especies de escarabajos rove.

De hecho, los investigadores hasta ahora tenían constancia de cinco especies de ellos gracias a las muestras que Darwin recopiló en su viaje, pero no tenían los fósiles del resto de escarabajos, de los que sólo había descripciones detalladas.

Ayudó a forjar la ‘Teoría de la Evolución’

El naturalista Charles Darwin

El investigador asegura que no ha sido tarea fácil clasificar a esta criatura: “Para averiguar si este insecto era una nueva especie he tardado en total diez años. Primero tienes que familiarizarte con un determinado grupo de organismos, en mi caso la familia Xanthopygina, y después profundizar en una especie de un grupo en particular. Posteriormente, cuando examinas las muestras de un museo, puedes decir si has encontrado una nueva especie o no”, detalla.

La expedición a bordo del Beagle duró cinco años y le permitió a Darwin conocer las costas de América del Sur y observar con gran detalle a las especies que habitaban en ellas. Ahí fue donde recopiló muestras de animales e insectos que le ayudaron años más tarde a forjar su ‘Teoría de la Evolución’. Entre los insectos que trajo al viejo continente, Darwin recogió este pequeño escarabajo que procede, según sus notas, de Bahía Blanca (Argentina). La muestra de Darwinilus Sedarisi se mantiene en un excelente estado de conservación. El escarabajo tiene una pequeña cabeza de color verde metálico y azul y su cuerpo es de color marrón y negro.

El entomólogo indica que el hábitat de esta nueva especie es desconocida, pero cree que vive en las zonas húmedas subtropicales. Además, espera que todavía no se haya extinguido ya que el área donde Darwin recogió el espécimen, en la actualidad, ha sido reconvertida para usos agrícolas por lo que se desconoce si esta zona sigue siendo un hábitat adecuado para este pequeño escarabajo.

Noticias Agibilis

Article source: http://www.elmundo.es/ciencia/2014/02/13/52fb8e0c268e3e2e4e8b457c.html

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