mar 302014
 

El Banco Nacional de ADN de Salamanca se convertirá en uno de los centros de referencia para el estudio de las enfermedades de niños en España. El espacio científico ha seleccionado entre sus nuevas áreas de expansión este segmento de muestras que pretende contribuir a la lucha contra trastornos que tienen un enorme impacto social.

Diez años después de su puesta en marcha por un proyecto de Genoma España, el Banco Nacional de ADN se ha consolidado como un biobanco de referencia para la investigación de 30 tipos de enfermedades, en las que se han obtenido en algunos casos avances muy significativos gracias a las muestras a las que han podido tener acceso los científicos a través del centro salmantino.

Ahora, el banco se ha propuesto seguir creciendo y se ha fijado cuatro áreas básicas para aumentar su número de muestras almacenadas. Entre ellas, el director de la instalación, Alberto Orfao, considera especialmente relevante la inclusión del área de muestras de enfermedades de niños porque «es un campo en el que no hay demasiadas muestras a disposición de los investigadores».

El director explica que el objetivo es conseguir almacenar un número significativo de tejidos vinculados a los principales tipos de tumores infantiles, así como a trastornos metabólicos o a numerosas enfermedades heredadas de origen genético que tienen la consideración de «enfermedades raras» (aquellas que afectan a un porcentaje muy pequeño de la población, situado en Europa en el 0,05%), y que por lo tanto tienen una resolución muy difícil al presentarse un número muy bajo y normalmente disperso de casos.

Orfao señala que el Banco «quiere hacer un esfuerzo especial en el apartado ético para este tipo de muestras», de manera que los niños que sean donantes «además de las condiciones legales habituales de permiso paterno y confidencialidad, también tendrán la oportunidad, una vez que tengan capacidad de decidir, de determinar si quieren que sus muestras continúen en este banco y estarán perfectamente informados en todo momento de qué se hace con ellas».

Muy relacionada con esta nueva área, otro de los objetivos preferentes del banco es precisamente incrementar los proyectos de captación de tejidos e investigación de enfermedades raras, con el objetivo de poner a disposición de la comunidad científica material que permita de manera significativa abordar estudios para conocimiento o tratamiento de estas patologías, como por ejemplo el trabajo desarrollado hasta ahora en mastocitosis (problema que genera lesiones en la piel como la urticaria pigmentosa).

Por otra parte, el director también avanza que el Banco Nacional continuará apostando decididamente por las muestras vinculadas a las enfermedades prevalentes, entre las que se encuentran los distintos tipos de cáncer, los problemas cardiovasculares, trastornos neurodegenerativos o enfermedades respiratorias, entre otros.

Finalmente, Orfao señala la meta de incrementar las colecciones de muestras de individuos sanos, tejidos que desarrollan una labor fundamental, ya que actual como «población control» (comparativa genética entre individuos enfermos o sanos o comparación sobre efectos de un tratamiento entre personas que presentan una alteración genética y los que no). Perspectivas de futuro para un biobanco que en estos momentos ha superado ya el millón de unidades biológicas a disposición de la comunidad científica, procedentes de 100.000 muestras procesadas de 37.000 donantes voluntarios diferentes.

Gracias al trabajo desarrollado en sus diez primeros años de andadura, el Banco Nacional de ADN ha ido ganando peso en el panorama biosanitario y en este 2014 se ha incorporado a la Plataforma de Biobancos de España, donde además ha pasado a coordinar el área de colecciones de muestras estratégicas, vinculadas a la investigación de enfermedades que se consideran prioritarias.

Asimismo, se ha integrado también en la Plataforma de Recursos Biomoleculares y Bioinformáticos. Una red tecnológica vinculada al procesado y almacenamiento de estos recursos, donde el biobanco salmantino pasa a coordinar el área de muestras biológicas.

Una labor que se basa en la experiencia exitosa de funcionamiento de este espacio, que cuenta con un catálogo de muestras informatizado, de manera que pueden ser localizadas fácilmente por los investigadores.

A partir de ahí, se cursa una petición para el uso de esas muestras, que incluye la presentación de un proyecto que es analizado por un comité científico y un comité ético. Si la evaluación es favorable, el investigador obtiene las muestras que se encuentran almacenadas en grandes ultracongeladores que pueden alcanzar hasta los -190 grados centígrados.

Inminente traslado

Contar con las muestras biológicas procesadas y a disposición de los investigadores supone además de un reto tecnológico una cuestión de espacio. El Banco Nacional de ADN ha crecido en su primera década de andadura en los sótanos del Centro de Investigación del Cáncer, pero ahora prepara su traslado al Edificio I+D de la Universidad de Salamanca, en la calle Espejo.

Alberto Orfao señala que «el traslado nos permite dar un paso importante que nos hacía falta, volver a integrar todas las muestras en un solo espacio, solucionando un problema que teníamos en la actualidad, cuando habíamos empezado a ocupar espacios en edificios diversos».

Además, el director subraya que la llegada al nuevo espacio «es también un paso hacia nuestro gran objetivo de constituir el Centro Nacional de Caracterización de Recursos Biológicos», ya que el edificio cuenta con espacio para un banco de muestras vegetales y en él se instalarán unidades dedicadas a la caracterización genética.

El traslado todavía no tiene una fecha fijada, aunque en principio podrá ser antes del verano. «Faltan algunos remates en el nuevo edificio pero por nuestra parte estamos totalmente preparados para el cambio», señala Orfao.

Noticias Agibilis

Article source: http://www.elnortedecastilla.es/20140330/local/salamanca/banco-convertira-referencia-para-201403301323.html

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