mar 092014
 

Doctor en Farmacia y profesor universitario, fue rector de la Universidad de Granada (1968-1972), ministro de Educación y Ciencia (1981-1982) y europarlamentario en 1987. Su cargo más rememorado es el de su periodo como director general de la Unesco, puesto que ocupó entre 1989 y 1999. Desde el 2000 preside la ‘Fundación Cultura de Paz’.


En su opinión, la democracia, para ser auténtica, debería disponer de mecanismos que no permitieran que la «mayoría parlamentaria absoluta» aprobara leyes que cuentan con el rechazo unánime de la oposición. «La palabra absoluta es incompatible con democracia».
Como impulsor plataforma Stop Ley Wert y ante la séptima norma educativa a la que nos enfrentamos en la Democracia, ¿cree que el Gobierno está sabiendo dirigir las leyes en materia de Educación?
Creo rotundamente que se están equivocando. La educación, la justicia y la sanidad son pilares esenciales de la Democracia y no se puede aprobar una Ley de Educación sin consenso, con el rodillo parlamentario y apoyándose en pretéritas mayorías electorales. Es legal, pero es un error. Dicen que es una ley que se inspira en los informes de la OECD o PISA ( Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos), pero esto nada tiene que ver con la educación, ya que se trata de un grupo de países muy desarrollados pero su misión no es hablar de educación. La que tiene esa labor es la Unesco.
A ello se une que hay una confesionalidad de la educación, cuando el estado español es aconfesional. Se ha eliminado una asignatura que nos hace mucha falta para ser buenos ciudadanos, no súbditos.
Educar es contribuir a la formación de seres humanos libres y responsables y, sin embargo, nos dicen que educación es saber mucho inglés y matemáticas. Todo esto es un error muy grave y debería ser consultado con los que saben de educación: los maestros. Los profesores son los que dedican su vida al proceso de la enseñanza y a dirigir bien el aprendizaje. El Gobierno haría muy bien en volver a revisar todo y hacer leyes sobre temas concretos.
En septiembre de 2008, el presidente del Gobierno hizo unas declaraciones por Educación para la Ciudadanía y dijo que, dada la naturaleza de esta asignatura, se tendría que hacer objeción de conciencia o desobediencia ciudadana. Ahora por una ley, yo les digo que hagan exactamente lo mismo. Una ley así no debe aprobarse por mayoría absoluta en el Parlamento; la educación es demasiado importante para que se la trate de esta manera.
Las leyes se tienen que hacer consultadas, aparte de consensuadas. Que al menos los profesores de España pudieran decir que  fueron consultados.
El Gobierno se escuda en la crisis para justificar estas modificaciones, pero quizá los cambios que se están haciendo no son los adecuados. ¿Por dónde se debe empezar para dar pasos adelante?
Hay que actuar en los aspectos esenciales en cualquier sistema que se plantee sus prioridades nacionales e internacionales.  La primera es la comida. Todos los días mueren de hambre en el mundo entre 30.000 y 60.000 personas, la mayoría niños de 1 a 5 años. Al mismo tiempo nos gastamos miles de millones de dólares en armamento y gastos militares. Esto resume un sistema que está en crisis. En lugar de favorecer un multilateralismo democrático y unas Naciones Unidas fuertes se potencian los grupos plutocráticos, los ricos.
Los que mandan son los mercados. Hoy tenemos una economía de deslocalización productiva, la mayor parte de las cosas no se hacen en España sino en países con condiciones laborables lamentables. No hay más que ver que todo se hace en países con condiciones laborales lamentables para que los ricos ganen todavía más.
Lo que está en crisis es el neoliberalismo globalizador que ha fracasado y ahora nos recortan en justicia, educación o sanidad. Todo está basado en la macroeconomía y lo que los ciudadanos queremos es lo esencial: alimentación, agua y sanidad. El derecho a una vida digna.
Todo sin olvidar el medio ambiente. Nos estamos olvidando de nuestras obligaciones y responsabilidades con las generaciones que llegan. Se funde el Ártico, sube la temperatura del agua, el nivel del mar y no nos importa. Somos unos irresponsables. Hay que terminar con un sistema que ha fomentado la irresponsabilidad y que solo está movido por el dinero.
Hace unos días, la ONG Oxfam Intermón señalaba que 85 personas en el mundo tienen una riqueza mayor a la mitad de la humanidad. ¡Basta!
Con este análisis parece que estamos retrocediendo en muchos aspectos. En alguna ocasión usted ha dicho que Europa sigue sin reconocer las lecciones que, en múltiples aspectos, están dando hoy los países del continente suramericano. Deberíamos aprender mucho ¿no?
América Latina no ha seguido las pautas del neoliberalismo. Incluso Estados Unidos está saliendo de esta crisis, porque Obama ha actuado con mucha eficacia y ya dijo que hay que crear incentivos para el trabajo. Además ha ampliado la atención sanitaria a 40 millones de personas que estaban fuera del sistema.
Soy una persona esperanzada porque, por primera vez, veo que los hombres y las mujeres son capaces de expresarse libremente y dejar de ser sumisos, porque tenemos unas tecnologías que nos permiten hacerlo. Esa capacidad de ser libres es fantástica, eso sí, siendo responsables.
Además, la mujer está teniendo su poder. Cuando tengan una influencia mayor en la toma de decisiones, la posibilidad de violencia y guerra se irá alejando.
¿Cuál es su opinión respecto a la política de inmigración que se está aplicando en casos como los de miles de inmigrantes que esperan poder entrar en España saltando las vallas en Ceuta y Melilla?
Insisto en hablar de Obama para explicar cómo ha regulado la situación a diez millones de norteamericanos y Europa rechaza la inmigración.
Ponemos concertinas en lugar de ayudar a estos países a que la gente no tenga que emigrar. Si nosotros tenemos hambre y nos dicen que pasando la frontera podremos comer no dudaríamos en saltar. La solución no es cerrar la puerta, sino ayudar al desarrollo de estos países.
Tanta preocupación por la vida y a estas personas les ponemos vallas con pinchos para echarles. En lugar de ayudar al desarrollo, solo nos ayudamos a nosotros mismos y a tener capitales colosales. Por eso se ha hecho una invasión inmoral de Iraq y lo único que se ha conseguido son miles de muertos, miles de mutilados y miles de desplazados, a cambio de unos yacimientos de petróleo.
Tenemos que refundar las Naciones Unidas y procurar que haya una autoridad moral a escala mundial que nos ponga en nuestro sitio.
Nos guste o no, todas estas decisiones las toman nuestros políticos, a los que hemos elegido democráticamente
Pero los que dicen estas barbaridades, los que piden 45 millones a la UE cuando dan miles de millones a los bancos. Hicimos una unión monetaria en Europa sin tener una unión política y económica. Empezamos la casa por la ventana. A nosotros nos bajan los servicios sociales y los señores del IBEX-35 ganan 19.000 millones de euros.
Los ciudadanos tenemos que empezar a hacer grandes mareas físicas y en el ciberespacio diciendo que no estamos dispuestos a seguir de esta manera y que no podemos estar viviendo bajo un peligro atómico y mientras la gente se muere de hambre.
Entre otras, estas situaciones son las que están obligando a miles de jóvenes a dejar España en busca de oportunidades. ¿Hasta cuándo cree que tendremos que vivir este éxodo?
Obama en su discurso decía que en EEUUnadie se marchará forzado, que en caso de irse lo hará voluntariamente y porque le ofrezcan unas ventajas que allí no encuentre.  Esto se llama gobernar y los demás en este momento no  lo están haciendo.
Los jóvenes tienen que tener esperanza porque, por primera vez, entre todos podemos hacer una especie de tsunami y protestar, realizar propuestas alternativas. De esta manera, los jóvenes se darán cuenta de que entre todos tenemos que aportar servicios e iniciativas imaginativas y sacar lecciones de lo que se está haciendo en otras partes del mundo.
Participó en el programa que se inventó una trama llamada Operación Palace, según la cual el golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 habría sido diseñado desde las altas instancias gubernamentales para evitar un golpe de los militares
Han pasado ya suficientes años, no ha habido víctimas y es importante que la gente se dé cuenta de que hay que ser más transparentes. Pensé que está muy bien que se diga a la gente que no vamos a decir nada, aunque lo sepamos, pero para ello tenemos que tener los documentos que lo ratifiquen. Como eso no lo podemos hacer, lo único que queremos es pasarles el mensaje de que las cosas pueden haber sido de manera muy distinta a como nos las han presentado.
Yo nunca hubiera aceptado provocar el pánico como lo hizo Orson Welles al asegurar que Estados Unidos estaba siendo invadida por un ejército de alienígenas.
Esto ha sido una llamada para decir a la gente que no siempre las cosas son como nos dicen y que a veces la historia es de otra manera.

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Article source: http://www.diariopalentino.es/noticia/Z1E160FE7-0190-11ED-FD19B9542EDB884E/20140309/educar/es/contribuir/formar/seres/libres/responsables/no/sepan/mucho/ingles/matematicas

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