mar 232014
 

La Estación Biológica de Doñana, centro del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), cumple 50 años de actividad afrontando retos como la escasez de agua, sobre todo las subterráneas, y buscando mantener los sistemas de conservación obtenidos hasta ahora, de los que, según han destacado los responsables de la reserva, están “muy orgullosos”.

El director del Parque Nacional, Juan Pedro Castellanos, explica que en los últimos 50 años “lo que más ha cambiado en Doñana es el entorno”, que ha pasado de las 67.000 hectáreas con que se creó a ser “una comarca” de más de 110.000 hectáreas, a las que hay que añadir territorio (hasta las 250.000 hectáreas) si se tiene en cuenta el territorio sobre el que se deriva la actividad socioeconómica del parque.

Castellanos desglosa el cambio que la sociedad de los alrededores de Doñana ha sufrido a lo largo de este tiempo. “Antes los negocios tenían en sus paredes fotos de futbolistas, de personajes, de la virgen del Rocío. Ahora hay mucho que tienen fotografías de Doñana”. Precisamente uno de los retos que se marca el Parque Nacional para su futuro es “seguir buscando la implicación de la gente de la comarca”, que la zona “sea cada vez más querida” y seguir “intentando que los ciudadanos se impliquen en la gestión”.

Pero el principal desafío de Doñana para los próximos 50 años es “trabajar en materia de agua”. Los responsables del Parque han explicado que no se trata de las marismas tan características de la zona, que se llenan en invierno y se secan en verano, “porque ese es el proceso natural”, sino que “el problema está en las salinas estabilizadas, que son aguas subterráneas que, además de alimentar las lagunas del interior del parque, se utilizan para la agricultura y para el consumo personal de los habitantes de la comarca”.

Según apunta el director de la Estación Biológica del CSIC, Juan José Negro, estos depósitos “no tienen ahora recarga suficiente para los recursos que se le demandan” y, a su juicio, “no se está considerando el agua que entra para determinar cuánto se puede sacar”. Así, advierte de que “habría que ser más cuidadoso con el consumo y estudiar la proporción de lluvia que cae cada temporada para poder estabilizar la situación”. Al respecto, Castellanos pide “mayores niveles de coordinación” por parte de las administraciones en materia de agua, que es lo que está retrasando que este tema pueda avanzar”.

punto de origen

La Reserva Biológica de Doñana fue creada en 1964 gracias a José Antonio Valverde, biólogo, naturalista y ecólogo, que encabezó varios movimientos para preservar las marismas del Guadalquivir en los años 50. Los esfuerzos de Valverde para preservar Doñana y fundar un instituto de investigación se hicieron realidad en enero de 1965, con la creación de la Estación Biológica de Doñana.

En un principio, la actividad científica de la Estación Biológica se centró en el ámbito de Doñana, pero el campo de actuación se amplió pronto a otros ecosistemas, tanto dentro como fuera de España. De hecho, las instalaciones de la reserva alberga casi una treintena de edificios, mantiene una infraestructura al servicio de la investigación científica y tiene una sede que se reparte entre un edificio central en la Isla de la Cartuja de Sevilla y dos estaciones de campo: la Instalación Científica y Técnica Singular del Parque de Doñana en Almonte (Huelva) y la Estación de Campo de Roblehondo (Jaén).

Doñana tiene varias líneas de investigación que giran en torno a la biodiversidad, con proyectos de investigación y un seguimiento a largo plazo de los ecosistemas del parque. Toda la actividad que se lleva a cabo en esta reserva le ha llevado a obtener el distintivo Severo Ochoa que entrega el Ministerio de Economía y por el que se le conceden 4 millones de euros en 4 años.

Además, Doñana participa en proyectos externos al parque. Así, en sus terrenos se están realizando pruebas para la construcción del tren La Meca-Medina que está construyendo un consorcio de 12 empresas españolas. Las similitudes con el terreno en el que se construirán las vías, ha llevado a los ingenieros a elegir Doñana para comprobar algunos cálculos. El parque también participa en una red mundial que mide los intercambios de CO2.

“Es una de las joyas españolas y uno de los centros punteros del CSIC”, destaca el presidente del organismo público, Emilio Lora-Tamayo, añadiendo que es “un centro excelente” y que el CSIC se siente “orgulloso” de su trayectoria “ascendente que ha tenido a lo largo de los 50 años” y de la “visibilidad y repercusión internacional”, que se demuestra, por ejemplo, en su reconocimiento europeo como Centro Científico Tecnológico Singular. “Es una marca dentro de la marca del CSIC”, señala.

Hitos científicos

A lo largo de su historia, destacan las investigaciones en torno al lince ibérico. En la actualidad, el estudio sobre esta especie se centra principalmente en la secuenciación de su genoma. Lo que se busca aportar un recurso para el conocimiento de la especie y su conservación y recopilar información que podría perderse en un futuro próximo si la especie llegara a extinguirse. Además, los investigadores del CSIC están llevando a cabo una evaluación demográfica de estrategias de reintroducción del lince en la Península Ibérica mediante modelos de simulación.

Otras de las especies más observadas son las águilas imperial y pescadora.

“En estos 50 años Doñana ha ido creando escuela en España y en Europa. Hacemos una ciencia muy adelantada y reconocida en biodiversidad y hemos ganado en respetabilidad”, concluye Negro.

Palacio del Rey, en la parte de Doñana que pertenece al término municipal de Hinojos.

Noticias Agibilis

Article source: http://www.huelvainformacion.es/article/provincia/1735584/donana/medio/siglo/creando/escuela/cientifica.html

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